La arquitectura puede ser una herramienta muy potente para el cuidado, capaz de influir positivamente en la calidad de vida de las personas mayores, como demuestra este proyecto de Muller.Feijoo arquitectos.
Lo que en 2013 empezó como un proyecto de equipamiento para el Concello de Leiro, en Ourense, se ha convertido, con el paso de los años, en una referencia contemporánea de cómo la arquitectura puede dialogar con el paisaje, la tradición constructiva y las necesidades sociales más sensibles.
Y una buena muestra de ello son algunos de los galardones que ha recibido, como haber sido seleccionada en 2024 por el Clúster de la Madera y el Diseño de Galicia para celebrar el Día Mundial de la Construcción Sostenible, ganar el en 2017 el Premio Gran de Area del Colegio Oficial de Arquitectos de Galicia o ser finalista en 2018 de certámenes tan reconocidos como los Premios Lledó Arquitectura o los Premios de Arquitectura e Rehabilitación de Galicia.Pero poco sentido tendrían todas estas distinciones si el proyecto no cumpliera su objetivo principal, que no es otro que generar un entorno donde los usuarios puedan sentirse cómodos, reconocidos y activos. En otras palabras: su mayor premio es ser capaz de cuidar a nuestros mayores.

El proyecto no sólo resuelve una necesidad asistencial, sino que plantea una reflexión profunda sobre el envejecimiento, el entorno rural gallego y el papel de los materiales naturales en la creación de espacios dignos, cálidos y sostenibles. Un escenario en el que la colaboración de José Jaime Vázquez Iglesias y Xoán Carlos Malvárez resulta clave para materializar una obra en la que la sensibilidad arquitectónica y rigor técnico van de la mano desde la primera piedra (o, de la primera madera).La atención al contexto y el uso honesto de los materiales es algo que ha caracterizado los trabajos de Muller.Feijoo arquitectos desde sus inicios, y en este proyecto no iba a ser menos. Aquí, esa filosofía se traduce en una paleta constructiva basada en el granito, la madera y el acero, tres materiales que envejecen con dignidad y refuerzan la conexión con el entorno. En particular, la madera adquiere un protagonismo especial tanto en el interior como en el exterior, no solo como recurso estético sino como componente esencial de confort ambiental y eficiencia energética, y, por qué no decirlo, como material capaz de generar un impacto positivo en la vida de las personas, ya que “hemos encontrado estudios en los que se llega la conclusión claramente de cómo la madera mejora la curación de los pacientes”, como nos contaba Clara Murado en esta entrevista.

En ese sentido, y más allá de sus cualidades técnicas, el Centro de Día para personas mayores de Leiro destaca por su enfoque humano, ya que cada decisión de diseño está orientada a generar un entorno donde los usuarios puedan sentirse cómodos, reconocidos y activos. La relación con el paisaje, la escala doméstica de los espacios y la posibilidad de desarrollar actividades tanto en interiores como en exteriores configuran un ambiente que favorece la apropiación del lugar por parte de sus ocupantes.
El edificio surge como una reinterpretación contemporánea de los tradicionales socalcos en una parcela con fuerte pendiente junto al río Avia. Los muros de granito, reconstruidos con materiales recuperados del propio lugar, son un ejemplo de la integración con el entorno de un programa que se organiza en torno a una lógica clara de usos y relaciones con el exterior. Las zonas más públicas y activas, como la sala polivalente, se orientan hacia el sur, abiertas al paisaje y al río, aprovechando la luz natural y las vistas como parte de la experiencia diaria de los usuarios. En contraste, los espacios que requieren mayor privacidad, como el comedor o la consulta médica, se sitúan en la parte posterior y se articulan en torno a un patio ajardinado que garantiza iluminación y ventilación.

En la suma de todos los aspectos que recoge el programa reside el verdadero valor del proyecto, demostrando que es posible abordar programas asistenciales desde una perspectiva sensible y donde la eficiencia, la sostenibilidad y la integración paisajística se combinen con una profunda atención a las necesidades humanas.
En definitiva, una obra que entiende el paso del tiempo (el suyo como edificio y el nuestro como personas) no como una amenaza, sino como parte esencial de la identidad.
Una obra que es inspiración pura en todos los sentidos, como tantos otros proyectos que hemos seleccionado y que puedes descubrir en nuestra web, en nuestras redes sociales Instagram, Linkedin y Facebook y en nuestra newsletter.
¡Te esperamos!
Suscríbete a nuestra Newsletter y entérate
de las novedades de la comunidad.