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Mesas de luz de madera: un juego sensorial

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Mesas de luz de madera: un juego sensorial

Hoy queremos hablar de un objeto que brinda a los niños la opción de disfrutar y explorar a través de la luz. ¡Bienvenidos a las mesas de luz!

El enfoque educativo Reggio Emilia

Teniendo en cuenta la variedad de corrientes pedagógicas, creemos que es importante mencionar la pedagogía Reggio Emilia, basada en la observación y en la experimentación. Esta plantea la existencia de una pluralidad y variedad de niños, con distintas capacidades y características, y que por lo tanto, debemos tener en cuenta que cada persona es diferente y que para aprender es importante adaptarse a cada niño.  

Este enfoque educativo pretende fomentar la creatividad a través de la exploración, concibiendo al niño como un sujeto curioso y activo que ha de llegar al conocimiento por sus propios medios, pero sintiendo la compañía del adulto como un apoyo que formula preguntas. 

Dentro de esta corriente, se pone en valor el propio ambiente generado dentro del espacio, ya que apuesta por el trabajo en equipo y la cooperación. De este modo, los niños se encuentran seguros a través de un sentimiento de unidad que les permite investigar y resolver problemas.

Los juegos sensoriales

Son muchos los factores que influyen en el aprendizaje durante la infancia. En uno de nuestros posts, Juguetes de madera: el placer de jugar con un objeto natural, ya hablábamos  sobre la importancia de los materiales en los juguetes, abogando por la madera como opción principal para poder llevar a cabo una experimentación única. En él, analizamos  los beneficios que la madera podía aportar a los niños; como su consistencia, su olor y su tacto, o el desarrollo imaginativo que esta ofrece. 


Los juegos sensoriales son aquellas actividades que permiten desarrollar los sentidos: la vista, el oído, el olfato, el gusto, el tacto, el equilibrio y el sentido propioceptivo (aquel que nos ayuda a ubicar cada parte de nuestro cuerpo en relación con el resto del cuerpo). Así pues, los niños comienzan a desarrollarlos, aumentando su capacidad para usarlos. De este modo, ayuda en su aprendizaje, desarrolla su lenguaje, promueve la interacción social y desarrolla sus habilidades motoras.



Combinar madera y luz

En el caso de las mesas de luz, nos encontramos ante un recurso brillante para poder desarrollar las capacidades creativas a través de la percepción de la luz. Existen varias opciones, como podrían ser el plástico, pero nosotros, ¡cómo no!, te recomendamos las cajas de madera. Ya que la rugosidad, el tacto y el olor que esta presenta, ayudarán también a la estimulación sensorial para poder tener una experiencia más amplia.

La luz como estímulo

La luz nos proporciona un espacio de aprendizaje muy atractivo ya que atrae a los niños de una manera muy acogedora. Se podría decir que se sumergen en el aprendizaje a través del juego casi sin darse cuenta. Por lo tanto, les proporciona una fuente de información sensorial bastante rica ya que se sienten muy atraídos por la luz del panel. De hecho, muchos niños se calman a través de la estimulación visual gracias a la exploración que esta les ofrece.

También aporta una mejora en la atención y la concentración debido a los contrastes entre las luces y las sombras. Incluso el movimiento de luces que estas pueden aportar en el juego. Por lo tanto, se trata de un recurso excelente para la concepción de las formas, del movimiento y de los colores. 

La mesa de luz ofrece una gran variedad de temáticas académicas, ya que con ella se pueden elaborar diferentes recursos como la lectura, la ciencia o las matemáticas. A través de la curiosidad que la caja en sí despierta, permite al docente o al adulto acompañar en el conocimiento de distintas áreas de una manera muy enriquecedora y creativa.

Imaginación, ¡siempre!

Como ocurría con los juguetes de madera, la mesa de luz ofrece un mayor desarrollo de la imaginación, al tratarse de un objeto a través del cual el propio niño tiene que ser el que explora y experimenta de manera activa; ya que esta no ofrece sonidos o movimientos de manera mecánica.


Construye tu propia mesa de luz

Para llevar a cabo una experiencia más completa, ¡puedes construir tu propia mesa de luz! Es muy sencillo y te aportará un extra de satisfacción al poder jugar con un objeto hecho con tus propias manos. 

Necesitarás un cajón de madera: puedes reutilizar cualquier caja de madera con tapa corredera; o puedes usar una caja de madera de pino macizo. También tendrás que disponer de una placa de metacrilato o vidrio plástico blanco opaco y una luz (ya sea LED o un fluorescente). Si quieres darle más dinamismo a la luz, puedes elegir la opción de una luz de colores que vaya cambiando, aunque esta opción incrementará un poco el coste. 

Te recomendamos pintar la caja por dentro para darle uniformidad y de este modo ayudar a que la luz se refleje correctamente. Deberás hacer un agujero en uno de los laterales de la caja para poder pasar el cable. A continuación, tendrás que fijar las luces que hayas escogido. Y como último paso, solo deberás poner la tapa, ¡y voilà! ¡Ya tienes tu mesa de luz preparada para jugar! Recuerda que la diversidad de juegos es muy amplia: con números, con letras, con semiesferas de percepción, bloques de construcción transparentes… ¡y todo lo que se te ocurra!

Disfruta de la madera

Siempre recomendamos la madera para cualquier tipo de juguete; el abanico de posibilidades es enorme y te va a aportar una experiencia muy grata. ¡Recuerda suscribirte a la newsletter de Woodiswood para mantenerte al día sobre las novedades y tendencias del sector de la madera!

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