Madera de abedul

Madera de abedul

Hay dos variedades autóctonas en España, la betula pendula y la betula pubescens, ambas muy presentes en la región norte

El abedul es un árbol caducifolio que puede llegar a medir 30 metros de altura. Su origen está situado en el norte de Europa y Asia. Los pueblos del norte, celtas, escandinavos y eslavos usaban y aprovechaban todas las partes del abedul: madera, savia, corteza y hojas. En términos medicinales, se sigue usando el abedul en infusión, savia, cataplasma o aceite para tratar diversas dolencias. En la industria alimentaria, existe el azúcar de abedul, lo que conocemos como xilitol, que proviene de la corteza y puede sustituir al azúcar blanco y de la savia se hace la cerveza de abedul. Otro uso interesante de este árbol sería el de proveer tinta e incluso pasta de papel. El aceite resinoso era usado para curtir y tratar el cuero. Con la corteza confeccionaban cestas, cuerdas y prendas de vestir y en cuanto a embarcaciones, la corteza de abedul servía y sirve para fabricar canoas, tal como se ha documentado en zonas de Norteamérica. ¿Sabías que las muñecas rusas Matrioshkas están elaboradas con madera de abedul o tilo? Como ves, es un árbol muy completo, conocido en la antigüedad como el árbol de la sabiduría, y del que se aprovecha todo.

En el mundo existen sobre 60 variedades de abedul. En Europa y Asia destacan las variedades de betula pendula y betula pubescens y los híbridos entre estas dos especies. Añadimos a la lista el abedul enano, el abedul del Himalaya, el abedul blanco japonés y el abedul rojo chino. Desde América proceden el abedul amarillo, el abedul negro, el abedul gris y el abedul blanco de Yukón. 

Es un árbol muy resistente, se adapta muy bien al entorno y soporta bien las heladas. Convive bien con otras especies caducifolias como hayas o pinos y podemos encontrar ejemplares en zonas de hasta 2000 metros.

En el norte de España, tradicionalmente ha habido mucho aprovechamiento del abedul en las zonas rurales. En términos de escritura, con el carbón obtenían tinta y la corteza servía para hacer pasta de papel. Con la madera se hacían zuecos, útiles para la cocina como platos o cubiertos, o piezas para agricultura o ganadería como arados, yugos para animales, horquillas y varas. En las cocinas era habitual encontrar incluso escobas hechas con las ramas de abedul. En zonas de Galicia, se usaba esta madera para fabricar las máscaras típicas de Carnaval y a día de hoy aún se ahúman quesos como el San Simón da Costa D.O.P.

Aquí en España existen dos variedades de abedul autóctonas:

Betula pendula: árbol que puede llegar hasta los 30 metros de alto y de copa redonda e irregular. La corteza es blanquecina en ejemplares jóvenes y se oscurece y agrieta al pasar el tiempo. Las hojas son alternas, serradas, en forma de rombo y con punta fina. La mayoría de los ejemplares se sitúan en el norte de España, desde Galicia hasta Cataluña, y en zonas húmedas. Es fácil encontrarlo mezclado con el otro abedul (el betula pubescens) y hacia el centro y sur se encuentran ejemplares de manera más dispersa. 

Betula pubescens: puede llegar a medir 20 metros de altura. Árbol con forma de pirámide y corteza blanquecina que se oscurece y agrieta con el paso del tiempo. Hojas simples, alternas, serradas, en forma romboidal y con punta alargada. Es frecuente ver este árbol en zonas de cursos de agua y laderas húmedas. Se localiza en el norte de España, con mayor densidad en la parte más occidental de la península.

Madera de abedul, propiedades y aplicaciones

La madera de abedul es apreciada por sus tonalidades claras en el ámbito de la decoración de interiores. Además de ser una opción estética tiene baja tendencia a la deformación, una estabilidad dimensional y un peso más bajo que otras opciones para manejar tablas y tablones. Encontraremos muebles de calidad y ebanistería fabricados con esta especie. También se usa la madera para fabricar frisos, rodapiés y otros complementos del mobiliario interior. Se emplea también como chapa decorativa y tableros contrachapados. Se elaboran también tallas de madera y utensilios de cocina.

Es una madera que se puede aserrar sin problemas. El secado es fácil y rápido, sin apenas defectos. El cepillado y el encolado es fácil. Clavado y atornillado requiere de taladros previos. En el acabado, los barnices los toman sin problemas pero el tinte lo toma de forma irregular.

Características de la madera de abedul

En cuanto a las características, podemos numerar las siguientes:

Color: Varía del blanco amarillento al blanco anaranjado pálido

Aspecto: El grano es generalmente recto o ligeramente ondulado, con una textura fina y uniforme. Bajo brillo natural.

Densidad: 640-660-670 kg/m3. Madera pesada

Dureza: semidura

Durabilidad natural del duramen frente a los agentes biológicos (conforme a la norma europea EN350):

Frente a hongos: No durable

Frente a Anobium: Durable

Frente a termitas: No durable

Impregnabilidad del duramen: de impregnable a medianamente impregnable

Impregnabilidad de la albura: de impregnable a medianamente impregnable

Anchura de la albura: no se distingue entre la albura del duramen

¿Dónde podemos comprar madera de abedul?

Es una madera que puede encontrarse de manera accesible en España. Desde la página web de Aitim, nos proporcionan un listado de empresas suministradoras del abedul para conocer precios actualizados.

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