Si el título de este artículo ha dado lugar a que, aunque sea por un momento, alguien haya pensado que íbamos a hablar de dejadez, de despreocupación o de indiferencia, pedimos perdón. Lo que vas a leer es todo lo contrario
Esto no va sólo de hacer garabatos o cumplir plazos, sino de meterse de lleno en la idea, de entender los espacios, de escuchar a las personas y de fundirse de lleno con el contexto que las rodea. Cuando hay implicación, el proyecto gana alma: se cuidan los detalles, se buscan soluciones mejores y se aprende por el camino. Al final, la arquitectura va mucho más allá de construir edificios. Es construir experiencias, y eso sólo sale bien cuando hay ganas, curiosidad y pasión.
Todo esto lo hemos escrito después de ver el This is Wood de Paula Alfonso y Jairo de la Fuente, claro. Un equipo que aúna todo lo que está en este primer párrafo y que, fuera de estas líneas, se puede comprobar en el proyecto que están llevando a cabo en Vilanova de Arousa.
Se trata de una rehabilitación que, para Paula, es un claro ejemplo de “cuando los clientes gustan” ya que se ha podido implicar desde el minuto cero, desde la propia búsqueda de la propiedad. “Buscaban una edificación grande para rehabilitar donde se pudieran reunir con toda la familia y que pudieran dedicar también a viñedos”. Todas las propiedades que valoraron “esta nos encantó”, aunque desde el inicio fueron conscientes de que “el esfuerzo iba a ser grande, tanto económico como de trabajo”.
Pero eso no les echó para atrás y se pusieron manos a la obra. Primero lidiando desde su despacho con todos los parches que a lo largo del tiempo habían ido desvirtuando la imagen de la edificación. “Afortunadamente en Patrimonio entendieron bien el proyecto y no nos pusieron trabas”, comenta Paula.

Después tratando de mantener todas las preexistencias posibles y optando por la madera como material principal siempre que la rehabilitación exigía incluir materiales o estructuras nuevas. Fue en ese momento cuando Jairo y su empresa, Vicente de la Fuente, entraron en juego, y desde ese momento ocuparon un papel fundamental.
Lo que comenzó, en palabras del propio Jairo, como “un proyecto muy bonito de ventanas de madera”, poco a poco se fue convirtiendo en algo mucho más grande. Las carpinterías exteriores en madera de castaño dieron paso a LA ESCALERA. Y lo escribimos así porque es la pieza sobre la que gira todo el proyecto. En sentido literal.
“Es la parte más singular del proyecto”, comenta Jairo. Y es que era la primera vez que en su empresa daban forma a este “tipo de escaleras así, helicoidal, con CLT” compuesto por pino gallego y, además, “para albergar un ascenso en el centro”.
La nueva escalera está ubicada en un espacio reducido que permite diferenciar bien las dos viviendas que componen el proyecto y consigue que todo encaje. Un elemento hecho en su totalidad en madera y que tuvo grandes dificultades a la hora de llevarlo a cabo. Entre ellas, comenta Jairo, que “no teníamos ninguna disposición sencilla para introducir los paneles en el hueco. Partimos de un escalón que está apoyado en el suelo y después todos los peldaños están fijados en el perímetro de la escalera”.

Complicaciones que, cómo no, fueron salvando con esfuerzo, tenacidad y cintura. Y con madera, claro. Porque, como dice Paula, “a la madera puedes pedirle lo que quieras que siempre te lo devuelve y es un material súper agradecido”.
Y así es como lograron convertir un problema en “un elemento masivo, puro, limpio, sencillo, que funciona como tiene que funcionar, que se apoyan unos sobre otros, que se enganchan las paredes y que queda súper discreto y elegante”.
Para llevar a cabo proyectos así, Jairo tiene claro qué se necesita. “Hacen falta arquitectos que tengan esa visión, tener ese diseño y después encontrar a alguien que lo quiera llevar a cabo. Y nosotros, al final, somos la última pieza del eslabón”, sentencia sin perder la modestia.
Pero no sólo de estética vive este proyecto. “Esta casa está pensada también desde una óptica medioambiental bastante equilibrada”, comenta Paula. Entre las soluciones encontramos un sistema de geotermia y un sistema de renovación de aire con recuperador de calor. Porque la sostenibilidad es fundamental en los proyectos que salen de su despacho.

“La construcción consume muchísimas emisiones de CO2 porque solamente la producción de los materiales oscila entre el 10% y el 12%”. Por eso siempre que puede utiliza madera. Por eso y porque “que solamente que sea bonito, no vale de nada”.
Y también fue bonito mientras duró nuestro encuentro con Paula y Jairo. Pero ni sus proyectos ni This is Wood acaban aquí, así que suscríbete a nuestra newsletter y síguenos en las redes sociales (Instagram, Facebook y Linkedin) para descubrir mucha más madera.
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