El 19 de noviembre es el Día del Emprendimiento Femenino, un momento en el año para rendir homenaje a aquellas mujeres que rompen cada día el techo de cristal en su sector y que apuestan por abrir sus propios negocios.
En este aspecto puedo decir que hay dos puntos que me llaman la atención:
Por un lado, la madera es un material natural, que viene de los árboles y que crece simplemente por la acción del agua y del sol, ¡eso me parece impresionante! Por lo que, implementarlo en nuestras construcciones me parece que es una manera de potenciar la relación que tenemos con la naturaleza.
Y, por otro lado, la sostenibilidad. Soy una profesional que he tratado de formarme en el ámbito de la eficiencia energética, cómo hacer que las construcciones consuman menos energía y sean más responsables con el medio ambiente. El papel de la madera en este aspecto es fundamental, puesto que la madera tiene propiedades aislantes que son muy buenas, por lo que las construcciones son más eficientes.
Fue durante el periodo que estuve en el estudio cuando monté Cambium. En principìo el blog tenía un objetivo didáctico: derribar mitos y dar difusión a los beneficios de la madera, pero al final me dió la oportunidad de darme a conocer. Me empezó a entrar trabajo por ahí y me dí cuenta de que podía ser una vía para trabajar como arquitecta independiente. ¡Y hasta hoy!
Creo que siempre ha sido un punto que me ha gustado, he sido muy echada para adelante con estas cosas. Al principio, cuando terminé la carrera, no tenía muy claro qué hacer porque, además, acabé justo en mitad de la crisis. Solo tenías dos alternativas: irte fuera o meterte en un estudio.
Por mi parte, decidí seguir mi camino, especializarme en estructuras y al final mi trayectoría me ha llevado al punto en el que estoy hoy. Con el blog empezaron a surgir trabajos y llegó un momento en el que tuve que decidir si seguir en el estudio en el que estaba o ser arquitecta independiente. Por así decirlo fue: ¡ahora o nunca!
Al principio solo tenía trabajos relacionados con arquitectura, pero poco a poco empezaron a entrar proyectos de cálculos de estructuras, entre otras cosas. Fue un cambio muy gradual y yo también fui amoldándome a las peticiones del cliente.
Pues en la parte de clientes, no. Sin embargo en obra te encuentras un mundo nuevo, sobre todo al ser joven y mujer. Sientes que estás sola en el mundo y que tienes que hacerte valer en un ecosistema en el que realmente hay muchos hombres. Quizás arquitectas hay más, pero en el mundo profesional y en obra ya es difícil encontrarte con mujeres en oficios. Yo, por ejemplo, no me he encontrado con ninguna, ni en carpintería ni instalaciones. Sí trabajando en constructoras más en temas de administración y aparejadoras.
Las primeras semanas en obra siempre son complicadas. En general, sientes que tienes que demostrar algo y hacerte tu sitio. Yo opto por hacer un trabajo interno y argumentar técnicamente mis ideas y decisiones.
¡Sí! Tradicionalmente el sector de la madera ha estado muy masculinizado, pero creo que es algo que va a ir cambiando. Cada vez más se puede ver a mujeres en puestos más altos, arquitectas con su propio estudio… Al final, la sociedad es un 50% y creo que la visión de la mujer es muy necesaria para dar un punto de vista diferente.
Estamos especializados en diseño y obra de vivienda unifamiliar en madera de alta eficiencia energética. El 95% de los proyectos que estamos haciendo son así, gracias al blog llegan clientes con esa idea en mente. Ahora mismo estamos terminando una vivienda en Santiago y tenemos dos proyectos más de vivienda en curso.
Creo que ahora mismo las personas están más concienciadas con el tema ecológico y la forma de vida es una pieza más de la concienciación medioambiental. Nos encontramos a más clientes concienciados con las construcciones eficientes y fabricadas en madera.
Emprender es duro y es necesario aprender cosas muy distintas, ya no solo relacionadas con tu sector. Yo, por ejemplo, siempre estoy leyendo blogs de emprendimiento, copywriting, cómo gestionar finanzas, cómo posicionar mis proyectos… Por lo que hay que tener una mente abierta y realizar sacrificios.
Pero, ¡merece la pena! Puedes contar con mayor flexibilidad y, al final, las decisiones las tomas tú. A mí me ha merecido la pena y estoy encantada de la decisión que tomé.
¿Qué te ha parecido la historia de María Sánchez? Cuéntanos en comentarios en qué te gustaría emprender y ¡súmate al cambio! Echa un vistazo a nuestra sección de Profesionales y no dudes en ponerte en contacto con ellos si tienes alguna duda sobre cómo emprender.
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