¡El frío ha llegado para quedarse! Y con él, las ganas de pasar más tiempo en casa resguardados al calor de una chimenea con leña, una taza de chocolate caliente, una buena película y una manta, ¿te unes al plan?

¿Cuentas con chimenea en casa? En los pueblos y zonas de montaña es muy habitual encontrarse con hogares que tienen la chimenea de leña encendida todo el otoño-invierno. Por contra,  en las ciudades es más normal encontrarnos con calefactores. Esta tendencia comienza a cambiar poco a poco y, la decoración y el estilo de las chimeneas ha avanzado tanto que cada vez más nos encontramos con chimeneas de diseño en casas de la gran ciudad. Las chimeneas son el complemento perfecto en invierno para protegernos del frío, pero también para crear un hogar más acogedor. 

Para los menos expertos, ¿sabes cómo funciona una chimenea de leña? Tanto si te decantas por instalar una chimenea tradicional como de diseño es importante conocer cuál es su funcionamiento.

Cómo funciona una chimenea de leña

Más allá de la construcción y el diseño, una chimenea es simplemente una corriente natural de aire, que favorece que el aire caliente que genera la madera quemándose suba a través del conducto. En esta corriente el aire caliente arrastra los gases producidos por la combustión de la madera, lo cual evita que los residuos tóxicos inunden la habitación donde está situada la chimenea. La chimenea cumple una doble función y es que también maneja el flujo de oxígeno que llega al fuego, fundamental para mantener la llama encendida. 

¿Por qué apostar por una chimenea de leña?

Déjate llevar y lleva tu mente a una casita con una chimenea de leña. ¿Qué dirías que te sugiere? El color de las llamas, el sonido de la leña al quemarse, el olor a madera quemada y el calor del hogar. Una chimenea es mucho más que un aparato para calentar la casa en invierno. Gracias al aspecto cálido y atemporal de la madera, aporta a la casa un toque diferente, una sensación de hogar ideal para estas fechas del año.

¿La parte negativa? El mantenimiento de la chimenea de leña: tendrás que quitar las cenizas de la madera después de cada combustión y limpiar la chimenea de vez en cuando. ¡Un pequeño sacrificio!

Una chimenea de leña es hogar, confort y es estilo de decoración (¿has echado un vistazo a la tendencia del año: la decoración nórdica?). Además, la madera es un recurso renovable que puedes encontrar fácilmente en cualquier comercio. Pero, te preguntarás, ¿cuáles son los tipos de madera más recomendables para usar con una chimenea?

Tipos de madera para usar en tu chimenea de leña

Una de los puntos que tienes que conocer cuando tienes una chimenea cerca o quieres tenerla es el tipo de combustión que requiere. En el caso de las chimeneas de leña es muy importante emplear madera que esté seca para garantizar un mayor poder calorífico, además tiene otra gran ventaja: ¡reducirás el humo que emana la chimenea!

¿Sabías que cada tipo de madera funciona de forma diferente en una chimenea de leña? 

Las maderas blandas son más utilizadas para encender la chimenea de leña y avivar el fuego de manera puntual, ya que prende antes. Sin embargo, proporciona menos calor que las maderas duras y suelen ser más económicas. Te recomendamos que optes por este tipo de madera si vas a utilizar la chimenea en periodos cortos de tiempo. Entre este tipo de madera, suelen usarse habitualmente el pino y el abeto. 

Las maderas duras, en contraposición, suelen usarse para mantener el fuego encendido y proporcionar mayor calor a la estancia, ya que su periodo de combustión es más largo. ¿La mejor parte? Las brasas duran más tiempo, por lo que puedes crearte tu propio brasero casero, ¡siempre con mucho cuidado! Puedes usar en tu chimenea las maderas de roble, nogal, olivo, abedul o encina. 

Como truco, las maderas duras son las más recomendadas si tienes una chimenea abierta, ya que el calor se pierde más fácilmente por el tiro de la chimenea. 

Cómo encender una chimenea de leña

Una vez que sabemos cómo funciona una chimenea y cuáles son las maderas que debemos comprar, es el momento de ponernos manos a la obra y encender la chimenea. Pero, ¿sabes cómo hacerlo? Con estos sencillos consejos será muy fácil, ¡toma nota!



  1. Unos 20 minutos antes de encender la chimenea, abre el tiro y los respiraderos de tu chimenea, así te asegurarás que haya oxígeno suficiente para crear la corriente de aire necesaria para encender la chimenea.
  2. Coloca la leña en la chimenea y préndela. Ayúdate de pastillas de encendido para facilitar la combustión. 
  3. Te recomendamos que utilices la madera blanda para prender las primeras llamas, también puedes echar a la chimenea ramas pequeñas de los árboles o astillas.
  4. Si vas a disfrutar un periodo largo de la chimenea, echa madera dura como roble, para mantener el fuego encendido y proporcionar más calor.  

Por último, ¡el truco esencial! Limpieza por encima de todo. Una chimenea limpia te asegurará un mejor rendimiento, por lo que es recomendable deshollinar la chimenea al terminar la temporada de frío. 

¿Te animas a encender tu chimenea de leña esta Navidad? Consulta con profesionales del sector de la madera para conocer en profundidad el funcionamiento de una chimenea y cómo explotar al máximo sus beneficios. Y, si todavía no formas parte de la comunidad woodiswood, ¡no esperes más! Regístrate y conoce a los profesionales de referencia del sector

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