Andarse por las ramas, con Arkialbura y Corowai

Andarse por las ramas, con Arkialbura y Corowai

Siempre es bueno hablar de madera y más cuando tienes la oportunidad de que sean las personas responsables de proyectos tan interesantes como Arkialbura y Corowai quienes te cuentan su experiencia, su visión y su compromiso.

Quizá el título de este nuevo #wood2talk lleve a confusión. Si es así, te pedimos perdón por adelantado. Y es que Olalla, Miren y Jorge no son de esas personas que rehúyen las preguntas. Al contrario. Tienen muy claro por qué la madera es una parte fundamental de sus proyectos. Tan fundamental que no podrían existir sin ella. Sin ese material natural, noble, polifacético y que da calidad a los espacios que “se puede utilizar tanto para las estructuras como para los revestimientos, para hacer escaleras, hacer ventanas, incluso para hacer fuego” y “darnos calorcito”, en palabras de Olalla Pascual, arquitecta que junto con Miren Caballero forman Arkialbura, estudio de arquitectura especializado en bioconstrucción y estándar Passivhaus.

El material preferido “sin duda”, de Jorge Fernández de Mendiola, CEO, fundador y hacedor de Corowai, para quien es “un material muy amable y muy honesto para trabajar” a la hora de desarrollar las cabañas de madera para árboles que piensan y diseñan (e instalan, llegado el caso) desde Vitoria-Gazteiz para toda España. 

En ese sentido, Olalla destaca la diferencia a la hora de construir casas con estructura de madera, ya que “es una obra seca, es una obra ágil, es más dinámica” y, además de tener cada detalle muy pensado antes de llegar a la obra, cuando entras “huele a madera, no hay humedad, entonces es un espacio de trabajo mucho más agradable también”. 

Un fuerte sentido del compromiso, tanto personal como medioambiental, se desprende de todo lo que sale de sus manos y de sus cabezas.

Olalla tiene claro que sus clientes “van a hacer la inversión de su vida para tener una vivienda” y ellas son las encargadas de “hacer de su casa un sitio que les pueda aportar cosas positivas”. Por eso y porque tienen “un compromiso hacia el planeta y un agradecimiento” utilizan la madera en todos sus proyectos. 

Esa madera que, en palabras de Jorge, es “un material que podemos reutilizar” hasta el infinito “y que además viene de una fuente natural, que no hay que emplear ninguna sustancia química para para trabajarlo”. 

Podríamos decir que utilizando la madera como material constructivo son todo ventajas, pero casi preferimos decirlo como lo hace Jorge: “me parece el material lógico”. Y punto. 

Pero no sólo de madera viven Arkialbura y Corowai. La experimentación, el ensayo error y la búsqueda de nuevas combinaciones también forma parte fundamental de su ADN. 

Jorge y su equipo, además de “diferentes conglomerados de madera, contrachapados, tableros de viruta orientada o macizos” también utilizan “PVC y acero galvanizado” para ciertos elementos de sus cabañas. 

En el caso de Arkialbura, como comenta Olalla, “nos gusta la bio construcción, entonces nos gusta trabajar con materiales naturales, materiales sanos y que aporten un ambiente interior saludable”, aunque reconoce que “algunas veces por petición de los clientes trabajamos con materiales más fríos como el hormigón, el acero”. En esos casos siempre intentan combinarlos con la madera ya que es la forma de conseguir “unos espacios más agradables y cálidos”. 

El resultado de esos espacios no es cosa sólo de Olalla y Miren. Ni siquiera de ellas y de la madera. Si no “de la colaboración de muchísimos agentes, tanto topógrafos como geólogos, como calculistas de estructura” y muchos más colaboradores “que hacen que el proyecto se enriquezca” y que a ellas les aporta un reciclaje constante de conocimiento, cuenta Olalla.

Algo que en Corowai no sucede de la misma forma. Y es que, según Jorge, su proyecto es “bastante isla independiente” a la hora de desarrollar sus ideas. Es en el área de la comercialización donde sí buscan sinergias para que esa isla vaya “convirtiéndose en península a través de distribuidores” u otros perfiles profesionales que puedan estar interesados en llevar sus cabañas de madera para árboles en formato KIT a diferentes puntos de la geografía española (de momento).

“No tenemos ningún tipo de financiación, todo es financiación propia” nos cuenta Jorge sobre Corowai, su proyecto, que él define como “muy pequeñito, muy coherente y que quiere crecer de una manera orgánica”. Es por eso que todo lo van trabajando muy poco a poco.

A la hora de llegar a sus públicos, la presencia online en Corowai es un pilar fundamental, como también lo es para Alkialbura. Miren comenta que “a nosotras nos funciona muy bien la página” ya que al estar especializadas en bioconstrucción y Passivhaus es relativamente sencillo que los clientes las encuentren. Eso supone aproximadamente un 50%, la otra mitad restante “nos llega de recomendaciones de clientes que les hemos hecho una casa a través de un colaborador…”. Vamos, que en esta era donde todo pretende ser tan digital sigue funcionando el boca a boca de toda la vida. Así de bien cuidan a sus clientes. 

Corowai y Arkialbura son dos proyectos con mucho futuro (sabemos no hace falta que lo digamos nosotros, pero nunca está de más). Tanto futuro como el que ven ambos en la madera. Algo que intentan transmitir a las futuras generaciones. 

Según Jorge, la mejor forma de que ellos en el futuro valoren la madera es explicándoles y contándoles cosas. De hecho, reconoce que es “muy pesado hablándoles de los árboles, de la importancia que tienen… Nosotros tenemos nuestra propia cabaña, solemos ir allí a merendar, entonces hablo mucho”. Incluso Aimar, uno de sus hijos, “dice que quiere ser carpintero”. Y a Jorge se le nota la satisfacción del trabajo bien hecho.

Esa transmisión de intereses y conocimientos a los más pequeños también es clave para Miren y algo sobre lo que han conversado largamente con Olalla. “La madera es un elemento que lo tenemos muy cercano desde que somos pequeños” por lo que la educación juega un papel fundamental a la hora de conseguir que los niños y las niñas sientan la importancia que tiene la madera en nuestras vidas. En la de

Jorge, “un apasionado de los árboles y de la madera”. En la de Olalla y Miren, que siempre cuentan que en una obra de madera siempre “hay menos problemas” y “mejores energías”. Y en la vida de todos. 

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